lunes, 7 de junio de 2010

O´PELOURO

Oda al O’Pelouro (una breve presentación)



Cuando conocimos la existencia del O’Pelouro no podíamos dar crédito. Una institución creada por y para la educación, con especialistas altamente formados y que conviven día a día con los alumnos. Pero… no vayamos tan deprisa. Antes debéis saber muchas otras cosas.

O’Pelouro significa en gallego “canto rodado”, pero también fue el nombre que le dieron al centro de innovación pedagógica e integración ubicado en Caldelas del Tuy (Pontevedra). Esta escuela fue creada en el curso escolar 1972/1973 por un matrimonio, Teresa Ubeira Santoro y Juan Rodríguez Llauder. Este colegio nació del sentido que esta pareja le dio a la palabra “educación”, ya que el nivel de compromiso de todas las personas que luchan día a día por sacar adelante este maravilloso colegio, va muchísimo más allá de impartir unas clases, irse a su casa y al día siguiente repetir el proceso.
En O’Pelouro viven de lunes a jueves alrededor de cien niños de todas las edades, sin y con dificultades específicas de aprendizaje, entre ellos autistas, niñod con síndrome de Down, superdotados y con diversos problemas mentales y emocionales, sin hacer distinciones de ningún tipo. En O’Pelouro no existen calificativos, solo nombres propios. Esta escuela acepta e integra radicalmente las diferencias.
Los alumnos están escolarizados desde educación infantil hasta secundaria, incluyendo Formación Profesional y un centro de empleo para los mayores de edad, llamado Pelouro Axeito, levantado por los alumnos y los profesores a partir de las ruinas de una antigua abadía.

En este centro la jornada comienza con una asamblea, donde se proponen y deciden proyectos o actividades que se llevarán a cabo durante ese día. Lo que se sale de lo común es que también en la asamblea se exponen problemas de carácter burocrático, conflictos, reflexiones sobre el proceso de aprendizaje y la adquisición o no de éste…Al igual que en el CEIP Trabenco.
En el O’Pelouro los alumnos trabajan de forma interdisciplinar, siempre teniendo en cuenta las motivaciones y los temas que prefieren estudiar, ya que de esta forma es como el alumno verdaderamente aprende. El alumno siempre está deseoso de aprender, en sus ratos libres incluso, algunos siguen indagando y buscando información con la esperanza de saber más y aprender sobre aquellos temas que les resultan interesantes. El profesor tiene el papel de mediador, ya que es el alumno el que construye su propio aprendizaje. En este centro no existen los horarios ni las asignaturas, ya que todo está planificado a razón de lo que los alumnos desean aprender. Los resultados de lo aprendido y trabajado durante el día son expuestos al final para aprender de lo que han aprendido el resto y transmitir el conocimiento que uno mismo ha aprendido. Al finalizar cada proyecto de estudio cada alumno se autoevalúa, de esta forma los alumnos llevan a cabo una reflexión sobre si han aprendido lo suficiente o no.

Todos los espacios existentes en el O’Pelouro son para todos, ningún espacio es exclusivo de un grupo concreto de alumnos, todos pueden aprovecharlos en función de lo que necesiten hacer. También cuentan con instalaciones como las casas y el “colegio”, que se encuentran divididas en rincones, en los que se podrán hacer actividades de carácter grupal o individual, y que los alumnos utilizarán dependiendo de sus necesidades. También cuentan con espacios interiores y exteriores con animales, plantas, polideportivo, jardín… Si es necesario se traslada el proceso de enseñanza-aprendizaje al río, pueblo, o a ciudades cercanas. Lo que estos niños aprendan, no lo olvidarán jamás, ya que lo han aprendido en condiciones que hacen que los alumnos, vean lo imprescindibles que son todos y cada uno de los conocimientos adquiridos.
Es mucho más sencillo llevar a cabo estos procedimientos en el O’Pelouro que en el aula ordinaria, ya que los docentes conocen mucho más a sus alumnos, sus necesidades, sus inquietudes e intereses, lo que hace que les puedan guiar en el proceso para sacar el máximo rendimiento. Además, cabe señalar que el centro se encuentra en una situación geográfica óptima, rodeado de naturaleza, lo que hace que los alumnos puedan observar y experimentar en primera persona con el objeto de estudio en muchas ocasiones.

Desde aquí os animamos a acudir al centro y vivir una experiencia inolvidable conociendo el clima, la educación y las vivencias que estos chicos llevan a cabo cada día.

1 comentarios:

  1. En mi opinión, usar esta forma de enseñar, haciendo participe e involucrando al alumno en el aprendizaje, con tareas motivantes, divertidas, y distintas, es muy beneficioso para ellos, ya que lo que aprenderán no lo olvidaran y prestarán más atencion a las explicaciones. Más aún, para niños con dificultades como los down o los autistas.

    No veo del todo bien, que se les de la libertad a los alumnos, de que estudiar o no estudiar, de que aprender o no aprender, ya que, en mi opinión, hay cosas, conocimientos que deben aprender si o si.

    Es una forma de enseñar, dificil de extender a otros colegios, ya que requiere mucho trabajo y esfuerzo por parte de todo el equipo docente.

    Buen trabajo!

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